La hipocresía de trabajar en una embotelladora de Coca Cola y hablar del cambio climático (y por qué lo hago de todas formas)

Como mucha de mi gente cercana sabe (y si no, bienvenido seas), últimamente he estado leyendo, estudiando e investigando sobre temas relacionados al cambio climático, calentamiento global, sustentabilidad entre otros y es por eso que decidí empezar esta bonita plataforma y crear contenido al respecto (lo de crear contenido está on hold por el terror que le tengo a la cámara, pero eso es otra historia). En el inter de ese proceso terminé una maestría y una de mis metas era empezar a trabajar sobre lo que había aprendido en la maestría (análisis e ingeniería de datos) ya sea en el trabajo donde me encontraba en ese momento o en algún otro donde se me presentara la oportunidad.
Sin buscarlo, una oportunidad para trabajar en Arca Continental llegó a mí y después de varias entrevistas me ofrecieron una posición como Ingeniero de Datos en el equipo de DataOps (Data Operations). Debo confesar que nunca pensé de la contradicción en la que estaba cayendo entre mi nuevo lugar de trabajo y la manera de pensar sobre los temas que ya mencioné.
Un poco de contexto
Arca Continental es la embotelladora más grande de Coca Cola en el norte de México, suroeste de Estados Unidos y algunos países de LATAM. Evidentemente, la huella de carbono de este tipo de empresas es muy grande:
- Uso de plástico
- Emisiones de dióxido de carbono por camiones de ruta
- Uso de agua
- Entre otros
Entonces como te habrás dado cuenta no es muy environmentally friendly de mi parte abogar y/o apoyar iniciativas sobre el cambio climático y al mismo tiempo trabajar para una empresa que si bien tiene muchas actividades acerca de estos temas y su modelo de negocio está enfocado en la sustentabilidad y la economía circular, su impacto ambiental actualmente sigue siendo muy grande.
Por qué acepté la oferta?
Si te soy honesto acepté la oferta meramente por desarrollo profesional. En el corto tiempo que llevo trabajando ahí he aprendido bastantes cosas y la experiencia ha sido muy enriquecedora. Debo confesar que nunca pensé en la contradicción en la que estaba cayendo en ese momento, supongo que en ese momento prioricé mi carrera y dejé mis creencias y convicciones un poco de lado. Sin embargo y antes de que me juzguen más, creo que el trabajar en una empresa como esta me da cierto grado de perspectiva en como diferentes compañías, independientemente del giro que sean, están conscientes de que necesitan cambiar la forma en la que hacen negocio para reducir su impacto ambiental, pero también enfrentan desafíos enormes para hacerlo a la escala que operan.
Bueno, y ahora qué?
Evidentemente no pienso renunciar (al menos no pronto) porque este trabajo es lo que me da de comer y lo que me permite financiar proyectos como este. Es ilógico pensar que si no hubiera aceptado el trabajo mágicamente las emisiones de Arca bajarían.
Al final del día, vivimos en un sistema complejo y contradictorio. Casi todos usamos productos que sabemos tienen un impacto ambiental negativo en mayor o menor medida. La diferencia está en si somos honestos al respecto y si buscamos activamente maneras de mejorar las cosas, o si simplemente nos resignamos.
Si tu como yo, quieres empezar a aportar un poco a este tema tan importante, te recomiendo leer este post de NY Times donde explica como personas comunes como tu y como yo podemos ser parte de la solución sobre el cambio climático: How to Stop Freaking Out and Tackle Climate Change.