Qiubole con el fracking?

TL;DR: O sea sí ,está chido... dos tres.
No sé si supieron, pero hace poquito (mediados de abril, 2026) el gobierno de México anunció que va a evaluar la viabilidad del fracking basándose en evidencia científica (whatever that means) junto con un comité de personas super especializadas en el tema. La neta me dio flojera investigar a fondo el lineup de ese comité, pero por lo que leí parecen ser personas super boomers capaces. Ojalá lo suficiente como para darse cuenta de que, si bien el fracking puede darnos un respiro a corto y mediano plazo, sus implicaciones para el medio ambiente, las comunidades indígenas y el uso del agua son severas y podrían dañar ecosistemas clave para la biodiversidad del país.
El tema del fracking sale a la luz ya que dependemos un chingo un poco de los EE.UU. Aproximadamente México importa de los Unaites el 75% del gas natural que necesita para abastecer la demanda. Aunado a esto el 56% del gas mexicano es utilizado para la generación de electricidad y solo casi el 26% de la energía eléctrica del país es generada mediante fuentes de bajas emisiones.
Entoooooonces, la presidenta de Méjico Claudia Cheinbau y compañía andan elaborando un plan para ya no depender tanto de EE.UU llamado: la Estrategia para Fortalecer la Soberanía Energética. Más renovables, más eficiencia, más producción nacional. Pero la parte polémica es la del fracking: aunque dejó claro que no se replicarán modelos como el fracking tradicional utilizado en otros países, se está analizando el potencial del gas no convencional, con un comité científico de por medio. Y ahí es donde la cosa se pone interesante.
Qué es el fracking
En términos super simples es extraer gas y petroleo de la tierra que está contenido en formaciones rocosas llamadas lutitas bituminosas utilizando una combinación de agua (mucha), arena y otros químicos que se inyectan a gran presión causando la salida de los hidrocarburos. El problema es que el flujo de los hidrocarburos dura muy poco y se tiene que repetir el proceso de inyección en un lugar distinto y por lo tanto en una vasta extensión de terreno.
Consecuencias del fracking
Consumo de agua
La fracturación de un solo pozo requiere entre 9 y 29 millones (sí, millones) de litros de agua. Y los estados en donde el fracking es una práctica frecuente son Nuevo Léon, Coahuila y Tamaulipas donde, irónicamente la escasez de agua suele presentarse más de una vez al año.
Impactos en la salud
El panorama para la salud humana no es alentador. Las mezclas químicas usadas en la perforación están lejos de ser inocuas: dependiendo de la sustancia, pueden desencadenar desde cáncer y mutaciones genéticas hasta alergias, alteraciones hormonales o daño neurológico. Y el riesgo no se queda dentro del pozo. Las fuentes de agua potable cercanas a zonas de fracturación registran concentraciones elevadas de metano, cancerígenos y neurotóxicos. En el aire pasa algo similar: vivir cerca de un pozo activo se traduce en una probabilidad del 66% de desarrollar cáncer relacionado con la contaminación atmosférica. A esto hay que sumarle los riesgos que enfrentan quienes trabajan en la industria directamente, expuestos día a día a sustancias tóxicas y a la posibilidad de accidentes.
Emisión de gases de efecto invernadero
El gas natural tiene fama de ser el hidrocarburo más limpio (dijo nadie nunca) porque su combustión libera menos CO₂ que el carbón o el petróleo. El problema está en lo que pasa antes de quemarlo. Durante todo el proceso de extracción, el metano un gas con un poder de calentamiento global mucho mayor que el CO₂ representa el 90% de las emisiones liberadas, a las que se suman dióxido de azufre, óxido de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles. Esas fugas de metano son suficientes para borrar la ventaja climática que se le atribuye al gas natural, haciendo que su huella en el cambio climático sea, en términos reales, peor de lo que parece.
Ahora qué?
Si bien, el ser energéticamente soberanos no es mala idea, en mi opinión se pueden explorar otras alternativas de generación de energía eléctrica menos contaminantes y mas baratas. Y uso el verbo explorar porque es evidente que la adopción de métodos de generación de energía mas sustentables no son enchiladas y que existen muchos factores en juego que se deben considerar. Masinencambio, a título personal mío de mí, México tiene una oportunidad enorme de acelerar la adopción de energías limpias en vez de optar por el gas.
México recibe un promedio de 6.3 kWh/m² de radiación solar diaria, casi el doble que gran parte de Europa incluyendo a Alemania (que es líder mundial en adopción solar). Es decir, tenemos un recurso natural muy importante que estamos desaprovechando. Encima, la energía eólica ya compite en costo con las plantas de ciclo combinado de gas natural en México, y los nuevos parques eólicos y solares ya están reduciendo el costo de producción frente a nuevas centrales de gas en casi todos los mercados del mundo. En otras palabras: apostarle al gas no solo es más sucio, también empieza a ser más caro.
Claro, las renovables no son perfectas, el sol no brilla de noche y el viento no sopla siempre pero eso nos lleva al siguiente punto del debate: el almacenamiento y la red. Spoiler: también hay buenas noticias ahí.